El Beethoven - ¡Bienvenidos los amantes de Viena!

Nuestro hotel de 4**** se halla rodeado de cultura y buena cocina a pocos pasos del Naschmarkt, uno de los mercados más clásicos de la ciudad. Justo enfrenta encontrará el antiguo portal principal del Theater an der Wien, el llamado Papagenotor. Muy cerca están ubicados la Ópera, la famosa sala de conciertos Musikverein, algunos de los cafés más conocidos y tradicionales tanto como las calles de compras importantes.

La familia Ludwig son los propietarios de este hotel familiar y se identifican con el edificio. Barbara Ludwig explica su relación con Viena.

Viena, planta a planta.

En las diferentes plantas del hotel capturamos el espíritu de esta ciudad que lleva con orgullo su lema, “Viena es diferente”. Contamos detalles sobre la historia, los alrededores del hotel y revelamos habitación por habitación los diferentes aspectos del carácter de la ciudad.

Hemos estado en contacto con expertos en los diferentes aspectos, basándonos en su experiencia para evolucionar conceptos para cada una de las plantas – tomando ideas de hechos históricos, archivos y formas de arte.

Raimund Brunnmaier, carpintero y diseñador con corazón vienés ha aplicado todo su arte inspirándose en la rica cultura y las biografías de tantos personajes que han dado renombre a Viena.

Originales y reproducciones, ediciones limitadas de papel de paredes histórico, diseños de escenario, programas de teatro, litografías, impresos 3D, fotos y otros reproducciones de retratos y biografías, todo esto fue nuestro material.

Por ello nuestra gratitud especial va hacia la Secession, el Theater an der Wien, el Museo de Historia del Arte, KHM, y el Museo de Técnica de Viena.

Primera planta: La literatura en los cafés de Viena

Los cafés de Viena no solamente están en la lista del patrimonio cultural de la UNESCO, sino que constituyen una institución, a la vez ofreciendo café y refrescos en un ambiente relajado y agradable tanto como que por el precio de una taza de café se recibe tanto más.
Hoy como antaño los clientes podrán disfrutar de periódicos internacionales, conversaciones intelectuales o partidas de cartas y ajedrez. Presentan una experiencia típica y singular. En este ambiente estimulador los literatos de principios del siglo XX, entre ellos muchos judíos, crearon una literatura propia.

Cada habitación va dedicada a uno de ellos. Encontrarán biografías personales, textos originales y copias de sus obras.

Las habitaciones tienen como padrones a: Egon Friedell; Hermann Bahr; Peter Altenberg; Friedrich Torberg; Joseph Roth; Karl Kraus; Hugo von Hofmannsthal; Stefan Zweig; y Anton Kuh.

Segunda planta: La Secession

En la fachada del impresionante edificio de la Secession, a pocos pasos del hotel, encontrará el lema del movimiento: A cada época su arte, y al arte su libertad. Ludwig Hevesi dedicó así este museo con su cúpula curiosa que semeja un “repollo de oro”. Se ubica en la misma plaza como la barroca Iglesia de San Carlos, Karlskirche, y representa el espíritu libre de los jóvenes artistas de 1898. Sus exposiciones regulares fueron dirigidas por grandes figuras como Josef Hoffmann. El famosísimo friso pintado por Gustav Klimt sobre motivos de la novena sinfonía de Beethoven está expuesto permanentemente en los sótanos.

La asociación de artistas siempre ha sido autónoma y decide libremente sobre nuevos miembros y el contenido de sus exposiciones. Predomina el espíritu de innovación. El Hotel Beethoven tiene el orgullo de contar entre sus patrocinadores.

En esta planta encontrará inspiración por los pósteres de exposiciones pasadas y reproducciones de artistas históricos y contemporáneos.

Las habitaciones están dedicadas a Josef Maria Olbrich, el arquitecto de la Secession; Gustav Klimt; Koloman Moser; la exposición sobre Beethoven de 1902 y Oliver Laric, artista principal de la exposición de 2016; Friedrich Kiesler, arquitecto y miembro de la Secession; la fundación de la Secession; Egon Schiele; Francis Alÿs; y Marc Camille Chaimowicz.

Tercera planta: Ludwig van Beethoven, su época e importancia

Me llama la atención los parecidos entre la época de Beethoven, el llamado Biedermeier, y mi propia niñez con mi ambiciosa madre Sissy. Me crié en un intenso ambiente de música clásica y rodeada de los muebles estilo Biedermeier. Entre partituras nació mi amor por Beethoven. Mi madre me pasó su pasión por el piano y por coleccionar antigüedades, me siento tan agradecida y conmovida de tener su gran piano aquí en el hotel y otras más piezas con tantas memorias. Me causa gran emoción presenciar el gusto que llevan nuestros clientes de escuchar música de cámara las tardes de los domingos. Es el Bösendorfer de mi madre que protagoniza estas pequeñas joyas de conciertos.

En la Viena del llamado Vormärz, las décadas antes de la revolución de marzo de 1848, la burguesía no contaba con mucha influencia política; su tiempo e energía entonces se centraron sobre el sector privado, cultural. Así surgieron tradiciones aún relevantes hoy en día que aquí, en el hotel, se perciben. La importancia del arte y de la cultura de la época se nota en la fundación de instituciones como La Sociedad de los Amigos de la Música, el Musikverein, La Orquesta Filarmónica de Viena. En el mismo periodo se establecen importantes llamados “salones” de cultura.

Las habitaciones de esta planta se dedican a un pintor famoso del Biedermeier, Ferdinand Georg Waldmüller; la institución del “salón”; la llamada música de casa vienesa; la arquitectura y los muebles del Biedermeier; los compositores Josef Haydn; y Franz Liszt; el vals vienés; la dinastía de la familia Strauss; y, obviamente, al propio Ludwig van Beethoven.

Cuarta planta: El Theater an der Wien

Este vecino nuestro tan importante nunca ha sido un teatro imperial, sino siempre de burguesía y pueblo común. El público llegaba, trayendo cestos con comida y bebidas, no se cortaban levantando las voces, dando sus opiniones de manera espontánea durante la actuación. Todo esto hizo de este teatro privado un punto de encuentro muy popular. En el siglo XIX se vendieron cupones de lotería para sobrevivir económicamente. Esta solución poco común daba a cada participante de la lotería la sensación de ser uno de los propietarios del edificio. En este ambiente de empresarios salientes se estrenaron aquí algunas de las obras más importantes del autor Johann Nestroy, y de los compositores Johann Strauss y Beethoven.

Este mismo se instaló durante algún tiempo en un ala del edificio y fue él quien condujo el estreno de su sinfonía Eróica.

Las habitaciones se dedican a: el Papagenotor, portal del teatro con la figura de la Flauta Mágica, financiado e ideado por Schikaneder; Fanny Elssler, una bailarina de renombre mundial de su época; programas de estrenos de este teatro; el Genius loci; el maestro conductor que dio nueva vida al Theater en los años 80 del último siglo, Nikolaus Harnoncourt; Placido Domingo; y la ópera “Peter Grimes” por Benjamin Britten, que se llevó un premio internacional.

Quinta planta: La Viena del amor y del deseo

Muy cerca de donde hoy nos encontramos, en la orilla del río Wien, Viena, se solía encontrar del barrio de las lavanderas. Cuando se derribó la muralla alrededor de lo que hoy es el primer distrito, el centro antiguo, el emperador encargó construir toda una serie de edificios impresionantes a lo largo de lo que hoy es el Ring. Se construyeron, entre otros muchos más, la Ópera, el Burgtheater, teatro de la corte, el parlamento, y innumerables palacios para las grandes familias de la nobleza.

En nuestra vecindad fue donde las jóvenes lavanderas se encontraban con hombres de esta nobleza. Tomar muy en serio el amor y a la vez una gran frivolidad, esto parece parte del encanto de Viena. La sensualidad, los espíritus libres entre las mujeres, los lados más oscuros del amor, todo esto son variaciones de nuestro tema para esta planta.

Las habitaciones se ven dedicadas a Alma Mahler, hija, esposa, amante, musa; al fundador del psicoanálisis, Sigmund Freud; a Katharina Schratt, famosa actriz y amante del emperador Francisco José; las lavanderas, figuras de la literatura erótica de finales del siglo; Arthur Schnitzler, autor y voz crítica de esta ciudad de estándares dobles; la “emperatriz” Maria Teresa, una mujer con una fuerza y una visión única en su época; Hedy Lamarr, científica y actriz nacida en Austria que tuvo que huir de los nazis a Hollywood y se convirtió en estrella, y a la que debemos elementos fundamentales de lo que es la tecnología del internet.

Sexta planta: Las mujeres fuertes de principios del siglo XX

En esta planta queremos resaltar la importancia y el respeto debido a las mujeres de esta emblemática época para Viena: inventoras, femmes fatales, musas, reformadoras, y anfitrionas de “salones”. Aquí las mujeres son las protagonistas.

Las habitaciones están dedicadas a: la archiduquesa “roja”, Elisabeth Petznek, hija ilegítima del príncipe heredero Rudolph y nieta favorita de Francisco José, casada, divorciada y muy activa políticamente en el emergente partido socialdemócrata; la artista, diseñadora textil e íntima amiga de Gustav Klimt, Emilie Flöge; la primera mujer en recibir el premio Nobel de la Paz, Bertha von Suttner; y la anfitriona de un “salón” famosísimo, Berta Zuckerkandl-Szeps.